Se dice que las polillas simbolizan la transformación y la resistencia, buscando la luz en la oscuridad, así como la búsqueda de la verdad o de la sabiduría interior. Culturalmente, también pueden ser vistas como mensajeras espirituales, conectando con almas o antepasados, y en algunas tradiciones se les atribuye la llegada de buena suerte o dinero.
