Pimientos del piquillo rellenos

por Maru
Pimientos del piquillo rellenos

Pimientos del piquillo rellenos

Hace unos meses hubo un gran revuelo, en la prensa en general, relacionado con el creciente uso de la Inteligencia Artificial por parte de los ciudadanos para consultar sobre TODO.

Preguntamos sobre medicina, psicología, inversiones, ….., pasamos nuestras preocupaciones y problemas, reales, complicados y personales, sentimientos, sensaciones, obsesiones; por lo que, en algunos casos, tomamos por el «gran oráculo» y hasta nos fiamos y creemos a pies juntillas lo que nos responde.

Es necesario tener en cuenta que ese ayudante, no es más que un programa de análisis de datos.

Deberíamos tener muy claro, y no es así, que no nos está respondiendo un profesional, sino una máquina entrenada por personas, un algoritmo que busca entre millones de datos que hemos proporcionado, de forma consciente e inconscientemente al mismo tiempo, en sus bases de datos, y analizando esa base inmensa, nos devuelve una respuesta.

Esa respuesta no es personalizada, no. Proviene del análisis de la estadística. No nos responde analizando nuestras necesidades, ni se enfoca en nuestros objetivos, sino que, tras analizar los datos con los que cuenta, extrae una conclusión que es la respuesta más común o probable según la estadística para algo similar a lo que nosotros estamos planteando.

Tenemos que tener claro que la respuesta va a ser un dato y lo más conveniente sería tenerla en cuenta como orientación, no como una «verdad verdadera».

A veces las respuestas no sirven si están en un manual, en una estadística, y por muy amplia que sea la cantidad de datos analizados, deben ser más subjetivas, personalizadas y adaptadas al milímetro a cada persona, momento y circunstancias. La experiencia de un profesional, la empatía, la mano izquierda, la capacidad de adaptabilidad, el contacto personal y humano, nunca será lo mismo que un programa informático.

En general, como ejercicio curioso sirve, no está mal, pero tampoco está bien. Suele estar bastante cerca de lo que queremos escuchar, nos va bailando el agua hacia donde ve que intentamos dirigir nuestras preguntas o conversaciones. Es un buen conversador que nos entretiene, que intenta calmarnos y nos calma, o más bien nos dejamos calmar.

Sin embargo, en algunos casos, ponemos nuestra confianza y fe ciega en sus manos.

Son algoritmos, métricas, en algunas ocasiones, podríamos decir que es una nueva religión a la cual nos hemos entregado.

Le estamos dando muchas concesiones, le damos acceso a nuestras intimidades y a los rasgos que conforman nuestra esencia, datos que pensamos nimios, a los que no damos valor o calificamos de tonterías que, a ella, le dan fuerza y poder para convertirse en un gigante de la tribu de los indios memoriones y, como consecuencia, nos convertimos en sus siervos sin poner ninguna pega, dócilmente nos hace adictos y dependientes.

Ya os he dicho alguna vez que mi amiga Mariví tiene como negocio familiar una fábrica de conservas en la que envasan diversos frutos del campo. Son muy famosos, y con razón, los espárragos y los pimientos que hornean y pelan manualmente.

Salvando las distancias con lo que hemos comentado anteriormente, se les ocurrió la idea de pedirle a una de estas inteligencias famosas, una receta con sus pimientos del piquillo y aventurar cuál sería el resultado.

Teniendo en cuenta que es una máquina y no puede experimentar olores, sabores o texturas y después de algunas modificaciones por mi parte para corregir cantidades y procesos, el resultado estaba rico.

La gran verdad oculta detrás de este tipo de inteligencias artificiales es que son eso, ARTIFICIALES. Detrás hay mucha, muchísima gente en lugares recónditos del planeta, muchos trabajadores volcando datos, introduciendo procesos, impulsando ese ente, alimentándole, engordándole a toda prisa, para que mejore su capacidad de respuesta (que no deja de ser, no nos olvidemos, una respuesta basada en una estadística que proviene de los datos que le hemos dado).

Agradezcamos pues a todas esas personas, que son las verdaderamente importantes, que están trabajado duramente para surtir de ideas y entrenar con procesos a unos ayudantes tecnológicos, las inteligencias artificiales, que son las que al final van a llevarse la fama.

Os aconsejo que veáis este vídeo Milagros Miceli, socióloga e ingeniera informática, habló sobre los pros y contras de la inteligencia artificial y leáis este artículo ¿De qué hablan las personas con la inteligencia artificial?

Pimientos del piquillo rellenos

Los ingredientes que vamos a necesitar son:

  • 20 pimientos del piquillo de Conservas Lores
  • 100 gramos de arroz
  • 150 gramos de carne picada
  • 200 gramos de cebolla
  • 2 ajos
  • 200 gramos de tomate
  • 100 gramos de pimiento verde
  • 100 gramos de pimiento rojo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra en polvo

Elaboración:

Tiempo: 35 minutos de preparación y 25 de horneado Técnica: cocer, freír y hornear Raciones: 20 pimientos

  • En primer lugar vamos a lavar el arroz con agua debajo del grifo hasta que el agua salga limpia.
  • Preparamos una olla con 1 litro de agua y media cucharada de sal a calentar.
  • Cuando el agua empiece a hervir, incorporamos el arroz y lo mantenemos hirviendo, a fuego medio, entre 8 y 10 minutos, hasta que el arroz esté cocido. Lo escurrimos y lo dejamos enfriar.
  • Mientras se calienta el agua, picamos la cebolla, el pimiento verde, el rojo y pelamos y prensamos los ajos. Pelamos y picamos el tomate.
  • En una sartén, ponemos 2 cucharadas de aceite para cocinar la cebolla, los pimientos y el ajo tapado a fuego medio.
  • Cuando estén blanditas la verduras, añadimos la carne, sal y pimienta negra al gusto, y cocinamos hasta que la carne cambie de color.
  • Añadimos el tomate y seguimos cocinando unos 10 minutos destapado. Dejamos enfriar.
  • Encendemos el horno a 180º
  • Agregamos el arroz a la sartén, mezclamos y rellenamos los pimientos ayudándonos de una cucharilla.
  • Ponemos un poco de aceite en una bandeja de horno y lo repartimos por el fondo con un pincel.
  • Colocamos los pimientos encima y les ponemos un chorrito de aceite por encima.
  • Los llevamos al horno y los cocinamos 25 minutos.

¡Gracias por llegar hasta aquí!

Comparte la receta con tus contactos, de esa forma, ayudarás a que el blog crezca y llegue a más amigos.

Juntos, cocinaremos de la mano paso a paso compartiendo recetas, trucos e historias.

Hazme llegar las tuyas a través de los comentarios, me encanta saber de tí.

Suscríbete de forma gratuita para no perderte las nuevas publicaciones.

Soy una «cocinilla»

Muchas gracias por tu apoyo. Nos vemos en el próximo post.

Próximamente:

¡No te pierdas mis recetas!

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

También te puede interesar

1 comentario

Salsa dulce de piquillos - MaruCocinillas - Recetas fáciles con fotos 11 de octubre de 2025 - 16:51

[…] Pimientos del piquillo rellenos […]

Responder

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer más

Privacidad & Cookies