Mona de Pascua
La Semana Santa es una fiesta religiosa que por tradición ha estado ligada al ayuno.
Para compensar el defecto en la ingesta de ciertos alimentos, la característica más notable de su gastronomía ha sido el exceso.
Cuando no se podía, no se podía y cuando se podía, pues hasta el extremo.
Solo hay que pensar en el abanico de postres contundentes típicos de estas fechas a lo largo de todo el territorio. Bollos, toñas, panquemaos, torrijas, buñuelos, huesos de San Expédito, roscos fritos, pestiños, borrachuelos, aceitadas, gañotes, ochos, hojuelas, roscas, crespells, alpisteras, cocas,……y los que me dejo. Todos contundentes y bien cargados de energía al igual que los dulces típicos árabes que se consumen principalmente durante el Ramadán.
Mi favorito es la Mona de Pascua. Este dulce tiene una larga historia que se remonta a los árabes y su receta ha sufrido grandes cambios.
La receta original tiene harina, levadura fresca, huevos, azúcar blanco, aceite de oliva, naranja, agua de azahar y sal. El chocolate es un añadido de finales del siglo XIX, cuando apareció en Francia la costumbre de hacer piezas de chocolate en forma de huevos.
Se dice que las monas de Pascua tienen sus raíces en antiguas costumbres que datan de la época medieval.
Su nombre proviene de la palabra árabe “munna” que significa “provisión de la boca” un regalo que los musulmanes hacían a sus señores. Con el paso del tiempo, esta tradición fue adoptada por los cristianos, transformándose en un obsequio que los padrinos entregan a sus ahijados el Domingo de Resurrección. La mona era un pan dulce decorado con huevos duros, símbolos de fertilidad y renacimiento que simboliza el final de la Pascua, la continuación de la vida y la llegada de la primavera.
Es tradicional que las monas de Pascua lleven un huevo cocido justo en el centro. Estos huevos son introducidos como elemento decorativo, aunque también ayudan a dar forma al dulce. Pero la asociación del huevo a la época de Pascua viene de mucho antes. En ciertas épocas, los huevos se consideraban carne, por lo que no se podían comer durante la Cuaresma. Los huevos que las gallinas ponían en esas fechas se conservaban cocidos y se consumían al terminar la cuaresma, en la Pascua. La receta tradicional lleva un huevo cocido, o tantos como años tengan los ahijados hasta cumplir los doce, edad en la que los niños se confirmaban y dejaban de recibir estos obsequios. En los últimos tiempos, se ha ido popularizando sustituir este huevo cocido por uno de chocolate.
En la actualidad, estos postres pueden variar desde tortas y bizcochos, hasta figuras de chocolate decoradas con sumo detalle. En algunas regiones de España, las monas se han convertido en verdaderas esculturas de chocolate, que representan desde personajes de dibujos animados hasta escenas completas.
Sea a la manera tradicional o más decorada y chocolatera, regalar una mona de Pascua sigue siendo una expresión de cariño y un deseo de buena suerte y prosperidad para el año venidero.
Mona de Pascua
Los ingredientes que vamos a necesitar son:
Para el prefermento:
- 100 gramos de harina de fuerza
- 12 gramos de levadura fresca
- 60 mililitros de agua
Para la masa:
- El prefermento
- 400 gramos de harina de fuerza
- 3 huevos para la masa + 1 huevo para pintar + 2 huevos para cocer
- 12 gramos de levadura fresca
- 80 gramos de aceite de oliva virgen extra y un poco para amasar
- 150 gramos de azúcar blanco para la masa + 50 gramos para decorar
- Ralladura de una naranja
- 15 mililitros de agua de azahar + unas gotas para decorar
- Sal
Elaboración:
Para el prefermento:
- Calentamos 60 mililitros de agua en el microondas 10 segundos a 800º, solo para que se temple.
- Diluimos en ella 12 gramos de levadura fresca desmenuzada. Dejamos que repose 1 minuto.
- Incorporamos esta disolución al cuenco donde tenemos los 100 gramos de harina de fuerza. Mezclamos bien con una cuchara de madera y cubrimos con un papel film.
- Dejamos el bol en el frigorífico hasta el día siguiente (máximo 12 horas)
Para la masa:
- Sacamos el prefermento de la nevera a primera hora del segundo día y dejamos que se atempere un buen rato.
- Mientras, ponemos dos huevos en un cazo con agua y los cocemos a fuego medio. Contamos 10 minutos desde que comienza a hervir el agua. Dejamos que se enfríen completamente.
- Por otro lado, en un cuenco amplio echamos 400 gramos de harina de fuerza. Incorporamos 12 gramos de levadura fresca desmenuzada y la mezclamos con la harina deshaciendo los grumos con los dedos e integrándola con toda la harina. Reservamos.
- En otro bol grande, abrimos tres huevos y los batimos un poco.
- Añadimos 80 gramos de aceite, 150 gramos de azúcar, un poco de sal, 15 mililitros de agua de azahar, la ralladura de una naranja y mezclamos bien (no batimos, mezclamos para integrar).
- Incorporamos el prefermento y movemos hasta que se mezcle bien y obtengamos una crema.
- Vamos a agregar la harina en tres veces, primero 1/3 parte y mezclamos. Cuando haya desaparecido, añadimos otra 1/3 parte, mezclamos e igualmente con la última 1/3 parte.
- Encendemos el horno a 40º.
- Ponemos un poco de aceite en la encimera y otro poco en nuestras manos y volcamos la masa y la trabajamos unos minutos hasta obtener una masa homogénea y algo pegajosa pero manejable.
- Hacemos una bola y la dejamos reposar en un bol frotado con una gota de aceite y cubierto con film. Apagamos el horno y metemos dentro el bol con la masa y lo dejamos entre 1 y 2 horas o hasta que doble su volumen.
- Sacamos la masa y volvemos a encender el horno a 40º. Ponemos un poco de harina en la encimera y volcamos la masa. la redondeamos y la dividimos en dos con un objeto que corte muy bien. Boleamos la masa y hacemos la forma de mona (como un bollo circular).
- Colocamos la masa en una bandeja de horno sobre papel sulfurado y colocamos un huevo cocido en el centro.
- Cubrimos con papel film, apagamos el horno y metemos dentro para que repose de nuevo 1 o 2 horas o hasta que doble su volumen.
- Sacamos la masa y encendemos el horno a 180º.
- Batimos un huevo y pincelamos la superficie de las monas.
- En un bol pequeño mezclamos 50 gramos de azúcar con unas gotas de agua y otras tantas de agua de azahar.
- Ponemos por encima el azúcar mojado.
- Las llevamos al horno y horneamos en la parte baja entre 20 y 25 minutos (yo las he horneado 23 minutos). Si crees que se están dorando demasiado puedes cubrirlas con un papel de aluminio hasta que acabe el horneado.
- Sacamos y dejamos que se enfríen completamente sobre una rejilla.
- Cuando mejor textura y sabor tienen es en el mismo día de horneado.













































¡Gracias por llegar hasta aquí!
Si te gustó este post, por favor, compártelo.
Si lo compartes ayudarás a que el blog crezca y llegue a más amigos y así podré seguir añadiendo recetas.
También puedes suscribirte de forma gratuita al final de la página y te llegará un correo cada mes con las nuevas publicaciones.
Soy una «cocinilla»
Gracias por tu apoyo. Nos vemos en el próximo post.

1 comentario
[…] Mona de Pascua […]