Hojaldres rellenos de conejo
En marzo de 2015, la diputada Michela Vittoria Brambilla llegó a presentar en el parlamento italiano una proposición de ley para considerar al conejo como animal de compañía, estableciendo penas de cárcel y multas para todos aquellos que «críen, exporten, importen o exploten económicamente a los conejos con fines comerciales con respecto a su carne». Suerte que la proposición no prosperó.
Es verdad que yo ya soy de otra época, literalmente del siglo pasado, sin embargo, pido perdón de antemano para que nadie se ofenda, a mí estas ideas me parecen bastante fantasiosas.
¿Qué pasará cuando, (por cierto, espero que no me toque verlo) en el menú principal solo podamos elegir entre saltamontes, orugas y hormigas? ¿También aparecerá otra Michela Vittoria? Me parece a mi que no. Será «cuestión de necesidad».
Yo he tenido una infancia de las de antes; he tenido la suerte de vivir en un pueblo pequeño, en un barrio con vecinos de trato cercano, con casas abiertas; he jugado en la calle, pasando frío y calor, con pocos juguetes y mucha imaginación; he trabajado en el campo y en casa cuando hacía falta, era lo que tocaba.
En casa teníamos gatos, una temporada un perro abandonado, tengo recuerdo de algún cerdo, y siempre palomas, gallinas y conejos. Algunos de estos animales, las gallinas, las palomas y los conejos, durante un tiempo eran algo parecido a animales de compañía. Los acompañábamos a nacer; cuando un pollito quería salir de su duro cascarón y no tenía la fuerza suficiente, mi madre le iba liberando de a poquito y les dábamos calorcito y leche con biberón a los conejitos que se quedaban más rezagados y no podían competir con sus hermanos de camada. Son sentimientos y sensaciones muy reconfortantes que están llenas de amor y que amueblan el corazón.
Al cabo de los meses, esos mismos pollitos y gazapos ya crecidos, cambiaban de estatus y pasaban a engrosar la lista de candidatos a formar parte del menú. A veces había lamentos, sentimientos encontrados, tristeza y alguna lágrima, sin embargo, las ideas bien argumentadas solían alzarse con la victoria. Siempre tuve clara la existencia de las dos caras de la misma moneda y, aquí estoy, sin traumas que superar, quizá fuera también «cuestión de necesidad».
En el hipotético caso de tener que elegir entre saltamontes y conejo, yo no tendría ninguna duda.
Hojaldres rellenos de conejo
Los ingredientes que vamos a necesitar son:
- 1/2 conejo troceado
- 1 cebolla
- 2 zanahorias
- 2 ajos
- 1 hoja de laurel
- 100 gramos de jamón cocido
- 1 huevo
- Azúcar glass
- 2 placas de hojaldre cuadrado
- Azúcar moreno
- Sal
- 80 gramos de foie gras
- 300 mililitros de vino blanco seco
- Tomillo seco
- Pimienta negra en polvo
- 750 mililitros de caldo de pollo o carne
- Perejil fresco
- Aceite de oliva virgen extra
Elaboración:
Se recomienda hacer el guiso el día anterior y el relleno el mismo día.
Tiempo: 30 mn preparación + 60 mn cocción + 30 mn terminación Técnica: Freír, cocer y hornear Raciones: 12 pastelitos
- Primera parte: Pelamos y picamos la cebolla y los ajos. Pelamos la zanahoria y la cortamos en cuadraditos. Cortamos el jamón en cuadritos y picamos las hojas de perejil.
- Salpimentamos el conejo (desechamos la cabeza y el hígado)
- Ponemos una olla grande al fuego con 4 cucharadas de aceite.
- Añadimos el conejo y lo cocinamos hasta que esté dorado. Reservamos.
- En la misma olla, aprovechando los jugos del conejo, freímos el ajo 1 minuto y, seguidamente, incorporamos la cebolla y la zanahoria. Rehogamos tapado a fuego medio 5 minutos. Removemos para que se vayan soltando los restos de la carne.
- Añadimos el jamón cocido, una cucharadita de azúcar moreno, una hoja de laurel, 1/2 cucharada de sal, tomillo y pimienta negra al gusto y el perejil picado. Removemos y cocinamos 5 minutos.
- Agregamos el conejo y el caldo.
- Añadimos el vino y subimos el fuego para que hierva 2 o 3 minutos y se evapore el alcohol.
- Bajamos el fuego a medio y cocinamos tapado 50 o 60 minutos, hasta que el conejo esté tierno.
- Dejamos que se enfríe completamente en el jugo de cocción.
- Sacamos por un lado el conejo, por otro las verduras y por otro el caldo de cocción colado.
- Segunda parte: Ponemos el caldo en un cazo a fuego lento para que vaya reduciendo la salsa.
- Deshuesamos y desmenuzamos la carne en un bol.
- Incorporamos las verduras, mezclamos y rectificamos la sal si hiciera falta.
- Encendemos el horno a 200º.
- Sacamos el hojaldre del frigorífico y lo extendemos en la encimera sobre el papel que lo envuelve.
- Con un cortapizzas, cortamos la lámina de hojaldre en 12 cuadrados. Los pinchamos con un tenedor para que no suban.
- Pasamos 6 a una bandeja de horno sobre papel de horno y pintamos los bordes con una yema de huevo batida.
- En cada uno, ponemos mezcla de verduras y carne y encima un trocito de foie gras.
- Tapamos con hojaldre y apretamos un poco los bordes para que se peguen las dos partes.
- En el centro hacemos un agujero y ponemos un pollito de papel a modo de chimenea.
- Pintamos toda la superficie con la yema batida.
- Llevamos al horno durante unos 12 minutos. Repetimos el proceso con la otra lámina.
- Lo sacamos del horno, le quitamos el pollito de papel y echamos una cucharadita de salsa por el agujero.
- Servir caliente, espolvoreado con azúcar glass.



































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