Curry de lentejas

por Maru
Curry de lentejas

Curry de lentejas

La rotación de cultivos es una técnica muy extendida entre los agricultores para evitar plagas y enfermedades, malas hierbas y pérdida de fertilidad del suelo. Las leguminosas tienen la capacidad de fijar nitrógeno atmosférico y transformarlo en uno de los minerales más importantes para las plantas: el nitrógeno. Además de esto, la mayoría de cultivos de legumbres parten de unas raíces pivotantes capaces de llegar a unos cuantos metros de profundidad de manera que descompactan de forma natural el suelo y les permite aprovechar el agua de capas más profundas.

Supongo que esa era la razón de por qué en mi casa no se compraban las legumbres por kilos en la tienda sino que, solíamos tener, dependiendo del año, algún saco de lentejas, garbanzos o judías secas.

Las legumbres son las semillas secas de las plantas leguminosas y mi padre las cultivaba «para oxigenar el suelo», decía él. Después, solía guardar una parte para volver a sembrar y el resto se consumía durante el año.

Las legumbres son alimentos que gozan de gran cantidad de nutrientes, aunque también poseen algunas sustancias que actúan como antinutrientes, es decir, dificultan la absorción de sustancias beneficiosas para el organismo. Algunas de ellas como las saponinas que impiden la correcta absorción del hierro o los oxalatos que alteran la disponibilidad de calcio así como de hierro en el  organismo. Estos factores hacen que no puedan comerse crudas.

El remojo de las legumbres resulta fundamental para reducir su contenido de antinutrientes y favorecer la hidratación de las mismas provocando la activación de la semilla y el despertar de su fase de latencia.

Remojar las lentejas aumenta la absorción de minerales como el calcio, el hierro y el zinc. También activa la amilasa que descompone el almidón complejo en las lentejas y las hace más fáciles de digerir.

Las pieles de la mayor parte de legumbres contienen azúcares oligosacáridos que, si no han sido hidratadas, pueden pasar a través del estómago y el intestino delgado sin apenas ser digeridas, ya que, en esta zona, los humanos no poseemos enzimas capaces de descomponerlos. Al llegar al intestino grueso, las bacterias sí los descomponen al tiempo que producen dióxido de carbono, hidrógeno y metano, lo que da lugar a los desagradables gases intestinales. Si las legumbres se dejan varias horas sumergidas en agua, las membranas de la piel se disuelven y liberan los oligosacáridos reduciendo el contenido de azúcar complejo significativamente.

Al estar varias horas en agua se eliminan diminutas partículas de suciedad y arenilla. Normalmente, las legumbres se someten a un proceso de limpieza antes de ponerlas a la venta con el fin de eliminar piedrecitas y otros residuos visibles. Pero no se hace con agua, porque la humedad podría provocar la germinación de los granos, así que necesariamente quedan residuos pegados a la piel. Es por esta razón que, yo en particular, deshecho siempre el líquido de remojo.

El remojo no solo descompondrá los carbohidratos complejos, o mejorará nuestra digestión, sino que, también acorta el tiempo de cocción.

Conozco algunas personas a las que les sienta fatal la ingesta de legumbres, que utilizan trucos como añadir algunas hierbas durante la cocción como laurel o comino, o quitan las pieles una a una o las pasan por el pasapurés, con el fin de no dejar estos alimentos fuera de su dieta.

Lo último que he oido es algo sobre la Ayuda digestiva que consiste en ingerir un preparado farmacéutico que se conoce en algunos países como “beano”. Se presenta en forma de comprimidos cuya composición es la enzima alfa-galactosidasa, capaz de desdoblar los oligosacáridos de las legumbres antes de que lleguen al intestino grueso y sean metabolizados por las bacterias productoras de gas.

Personalmente, creo que a mí lo que mejor me funciona son las especias.

Curry de lentejas

Los ingredientes que vamos a necesitar son:

  • 400 gramos de lentejas verdes (puedes sustituir por Pardinas y puede cambiar el tiempo de cocinado)
  • 300 gramos de tomate de pera
  • 1 boniato
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla blanca
  • 1 lata de leche de coco
  • 2 cucharadas de curry en polvo
  • 30 gramos de jengibre fresco (puedes sustituir por 1 cucharadita de jengibre en polvo)
  • 1/2 cucharada de especias Garam Masala
  • 25 gramos de mantequilla
  • 2 ajos
  • Perejil fresco
  • Sal
  • Pimienta negra en polvo
  • Guarnición: 2 cebollas rojas grandes, 4 clavos de olor, 1 cucharada de comino en polvo, 1 ajo y 2 cucharadas de mantequilla

Elaboración:

  • Ponemos a remojo las lentejas la noche anterior.
  • Pelamos los tomates, les quitamos las semillas y el corazón y los picamos en daditos pequeños.
  • Pelamos el boniato y lo cortamos en cubos.
  • Pelamos las zanahorias y las cortamos en rodajas.
  • Pelamos la cebolla blanca y la picamos.
  • Pelamos las cebollas rojas y las cortamos en aros de 1/2 centímetro.
  • Pelamos el jengibre raspando la piel con una cuchara y lo picamos.
  • Pelamos y picamos los ajos. Ponemos 2 en un cuenco y 1 en otro.

Preparamos la guarnición de Cebollas rojas dulces:

  • Ponemos la mantequilla en una sartén a fuego medio-bajo.
  • Cuando esté derretida, incorporamos los clavos, una cucharada de comino y mezclamos.
  • Agregamos el ajo y la cebolla soltando los aros.
  • Cocinamos tapado a fuego medio hasta que estén blanditas las cebollas.

Continuamos con las lentejas:

  • En otra sartén o cazo, ponemos 25 gramos de mantequilla a calentar a fuego medio.
  • Cuando se haya derretido, agregamos la cebolla blanca picada.
  • Cocinamos tapado a fuego medio hasta que empiece a dorarse (unos 8-10 minutos) removiendo de vez en cuando.
  • Incorporamos 2 cucharadas de curry en polvo, los 2 ajos picados, el jengibre picado, 1/2 cucharada de Garam Masala, mezclamos muy bien y salteamos 1 minuto.
  • Añadimos las lentejas, el tomate picado, las zanahorias en rodajas y el boniato en cubos.
  • Sazonamos con 1/2 cucharada de sal y pimienta negra en polvo al gusto.
  • Reservamos 1/4 de lata de leche de coco e incorporamos el resto a la olla además de 500 mililitros de agua (si quieres que salga más líquido solo tienes que incorporar más agua).
  • Llevamos a ebullición, bajamos el fuego a medio y cocinamos unos 45 minutos (comprueba que estén las legumbres a tu gusto, si no es así, mantenlas unos minutos más). Rectificamos el punto de sal.
  • Servimos a acompañado de pan plano y decoramos con un chorizo de leche de coco y perejil fresco picado.

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