Bocaditos de naranja

por Maru
Bocaditos de naranja

Bocaditos de naranja

¿Qué fue antes, el color o la fruta? El origen del nombre de esta fruta se remonta al idioma sánscrito, una lengua hindú que data del 1500 a.C.. La palabra en cuestión, naranga, se empleaba para hacer referencia al árbol, no al fruto, ya que, en su origen, las naranjas poseían un color verde intenso en su corteza.

Sería en el siglo IV a.C. cuando apareció la modalidad de naranja a la que estamos más acostumbrados (con su vibrante color naranja, valga la redundancia). Esta variedad nació en China como resultado de juntar pomelo y mandarina, siempre y cuando su cultivo tuviese lugar en climas templados.

Manuel Ansede en su artículo «La naranja es hija de una mandarina y de la madre del pomelo» nos habla sobre sus orígenes.

Sabemos que los romanos expandieron el cultivo de naranjos por todo oriente y fueron introducidos en España por los árabes como árbol ornamental.

La espectacularidad de sus frutos y flores hacía que los naranjos se usaran para la decoración de los patios de las mezquitas y de los jardines de las calles, ya que, en invierno adornaban con el color naranja de su fruto; su flor, el azahar, con su dulce aroma anunciaba la llegada de la primavera y durante el resto del año, regalaban la vista con su verdor.

La variedad de naranja introducida por los árabes era una variedad amarga, de ahí que no se utilizase para consumo humano. Fueron los portugueses los que extendieron una variedad de naranja más dulce y sabrosa.

Aunque su fin principal era decorativo, el fruto de este árbol, comenzó a adquirir otros usos y pasó a ser la principal protagonista de famosos postres, salsas, licores y platos exquisitos en la cocina de todo el mundo.

Aporta aroma, color y un sabor irremplazable a cada receta. Cada región y país tiene sus propias formas de cocinar deliciosos platos que llevan naranjas como budín de naranjas, pato a la naranja, pastel ruso de merengue con naranja, mermeladas, crepes, además de su enorme aporte al mundo de la coctelería.

Con el zumo de naranja podemos preparar:

  • Aderezo para una ensalada: no vamos a sustituir todo el vinagre por el jugo de naranja, en su lugar prepara tu vinagreta favorita y reemplaza 1 cucharada de aceite por 1 de jugo de naranja. Esta simple sustitución le dará un giro fresco y nuevo a la vinagreta.
  • Marinada: la acidez natural del jugo ayuda a ablandar carne de ternera, pescado, pollo y cerdo. Es muy interesante combinar el zumo con especias como ajo, orégano, chile seco, tomillo o albahaca. También lo podemos mezclar con salsa de soja, jengibre o aceite de sésamo y así obtendremos una paleta de sabores diferentes.
  • Escabeche: el zumo es lo suficientemente ácido para escabechar vegetales, así como lo hace el vinagre. Puedes probarlo primero con cebollas en escabeche y cuando estén listas, puedes usarlas en tacos, ensaladas o gyros.
  • Helados: parece muy obvio, pero puedes preparar deliciosos helados combinando el zumo con yogurt de vainilla y poner algunas frutas al fondo antes de servir la mezcla en los moldes.
  • Pasteles y panes: si quieres llevar tus postres al siguiente nivel, sustituye el agua o la leche en tu pastel favorito con zumo de naranja. Inmediatamente le sumas un sabor que será refrescantemente sorprendente.

Y, exactamente, eso es lo que vamos a hacer hoy aquí. Unas ricas galletitas enriquecidas con el frescor y el aroma de esta deliciosa fruta.

Bocaditos de naranja

Los ingredientes que vamos a necesitar son:

  • 3 huevos
  • Esencia de vainilla
  • Sal
  • 150 gramos de azúcar
  • 130 mililitros de aceite de girasol
  • 350 gramos de harina
  • 8 gramos de levadura química
  • La ralladura de la piel de una naranja
  • 1 cucharada de zumo de naranja
  • Almendra crocanti

Elaboración:

  • Ponemos en un bol 2 huevos, 1 cucharada de esencia de vainilla, una pizca de sal y el azúcar. Mezclamos muy bien.
  • Añadimos el aceite y mezclamos de nuevo.
  • Añadimos la harina, la ralladura de naranja y la levadura química y trabajamos hasta conseguir una masa homogénea.
  • Cuando se pueda, continuamos amasando con la mano y hacemos una bola que vamos a meter al frigorífico 4 horas.
  • Pasado este tiempo encendemos el horno a 160º con calor arriba y abajo.
  • Sacamos la masa y la estiramos con el rodillo entre papel film.
  • Cortamos con los moldes que hayamos elegido (si no tienes moldes puedes utilizar un vaso) y dejamos las pastas en una bandeja de horno sobre papel sulfurizado.
  • En un cuenco mezclamos 1 yema de huevo con 1 cucharada de zumo de naranja y utilizamos la mezcla para pincelar las galletas.
  • Sobre cada pasta ponemos unas almendras en el centro.
  • Llevamos al horno por 20 minutos.

¡Gracias por llegar hasta aquí!

Si te gustó este post, por favor, compártelo.

Si lo compartes ayudarás a que el blog crezca y llegue a más amigos y así podré seguir añadiendo recetas.

También puedes suscribirte de forma gratuita al final de la página y te llegará un correo cada mes con las nuevas publicaciones.

Soy una «cocinilla»

Gracias por tu apoyo. Nos vemos en el próximo post.

Próximamente:

  • Naranjas confitadas cubiertas de chocolate
  • Flan de huevo y nata…

¡No te pierdas mis recetas!

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

También te puede interesar

3 comentarios

Trini Marco 31 de octubre de 2022 - 07:21

Voy a probarlas. Muchas gracias por compartir

Responder
Maru 2 de noviembre de 2022 - 19:40

Muchas gracias Trini, espero que te gusten. Besicos

Responder
Galletas mantecadas de frutos secos - MaruCocinillas - 10 de noviembre de 2022 - 23:24

[…] Bocaditos de naranja… […]

Responder

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer más

Privacidad & Cookies