Barquitas de fruta
Una forma muy sencilla de integrar la fruta como postre en celebraciones especiales, es presentarla en pequeños pastelitos individuales hechos con masas ligeras.
La masa filo es una masa extremadamente fina, casi transparente, hecha de harina, agua y sal, que no lleva levadura y se usa en láminas para crear texturas crujientes al hornearse o freírse. Es originaria de la zona de Turquía, el Magreb y Oriente Medio, donde se utiliza habitualmente para realizar postres y platos salados.
Los primeros registros que nos hablan de algo parecido a la masa filo nos llevan hasta la península de Anatolia en el siglo XI, donde se comienza a hablar de panes realizados a través de capas de masa plegadas. Este concepto evolucionará en las exquisitas cocinas del palacio de Topkapi, en Estambul, durante el auge del Imperio Otomano, y su uso se extenderá por todo el imperio.
Es una masa muy complicada de hacer en casa porque se seca con mucha rapidez y, cuando se seca, se rompe. Para que esto no nos suceda, es conveniente hidratarla con una grasa, lo más líquida posible, para que sea más fácil hacerlo. No es ningún misterio, es cuestión de usar, bien aceite o bien mantequilla derretida y, con un pincel de cocina, repartirlos ligeramente sobre cada lámina.
Al ser una masa tan fina, es conveniente apilar varias capas para conseguir una estructura reforzada que, tras ser horneada o frita, saltará en mil pedazos cuando le demos un bocado, provocando ese efecto tan divertido que aportan las masas hojaldradas.
Barquitas de fruta
Los ingredientes que vamos a necesitar son:
Para 12 barquitas:
- 6 hojas de mas filo
- 50 gramos de mantequilla
- 500 gramos de yogur griego natural (o azucarado)
- 150 gramos de mermelada de fresas
- 2 cucharadas de licor dulce
- 12 uvas rojas sin semillas
- 12 uvas verdes sin semillas
- 2 o 3 rodajas de piña
- 12 frambuesas
- Azúcar glass
- Menta para decorar
Elaboración:
Tiempo: 30 minutos de preparación + 5 para servir Técnica: horneado Raciones: 12 barquitas
- Encendemos el horno a 180º.
- Derretimos la mantequilla en el microondas a pulsos de 30 segundos a máxima potencia.
- Pincelamos con la mantequilla los huecos de una bandeja de magdalenas.
- Pincelamos también una hoja de masa filo.
- Con un cortapizzas, cortamos la lámina en 9 partes (3 en cada lado). (Cada barquita necesita 4 capas y de cada hoja salen 9 trozos; necesitamos 5 hojas y 1/3)
- En cada hueco de la bandeja, empezamos a colocar trozos de masa filo, ajustándolos con las manos al fondo para que cojan la forma y se peguen entre sí. Pondremos 4, rotándo las capas para hacer una estrella que cubra todo el borde del hueco. No importa si se arrugan un poco. Continuamos con las siguientes láminas de masa filo.
- Cuando estén preparados todos los huecos, las llevamos al horno entre 5 y 7 minutos hasta que la pasta esté crujiente y dorada.
- Las sacamos y las dejamos enfriar sobre una rejilla.
- Mientras tanto, en un bol, batimos el yogur hasta que comiencen a formarse picos. (El yogur natural es un poco ácido; si prefieres puedes utilizar natural azucarado o simplemente añadir un poco de azúcar a la mezcla y disolverlo)
- Añadimos la mermelada, el licor y mezclamos poco a poco. Reservar en frío.
- Justo antes de servir, rellenamos la barquilla con el batido de yogur.
- Decoramos con la fruta troceada, azúcar glass y unas hojitas de menta. (Por cierto, la menta también se come)
























¡Gracias por llegar hasta aquí!
Comparte la receta con tus contactos, de esa forma, ayudarás a que el blog crezca y llegue a más amigos.
Juntos, cocinaremos de la mano, paso a paso, compartiendo recetas, trucos e historias. Hazme llegar las tuyas a través de los comentarios. Me encanta saber de tí.
Suscríbete de forma gratuita para no perderte las nuevas publicaciones.
Soy una «cocinilla»
Muchas gracias por tu apoyo. Nos vemos en el próximo post.
